LA PETICION DE ANA

Publicado en por HECTOR A. HUINAC CARDONA

CITA BASE

1 Samuel 1.1-20 (BAD)

 

INTRODUCCION

El Señor ha puesto un templo para que todos vayamos a buscarlo, allí podemos oír su palabra, orar, llorar  y hasta  el pastor llega a bendecirnos. La experiencia de Ana nos enseña muchas cosas de las cuales debemos poner atención, aprender y ponerlas por obra. Dios nos bendecirá cuando le clamamos con todo nuestro corazón.  Atendamos la historia de la vida de Ana:

 

HISTORIA BIBLICA

1 En la sierra de Efraín había un hombre zufita de Ramatayin. Su nombre era Elcaná hijo de Jeroán, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efraimita. 2 Elcaná tenía dos esposas. Una de ellas se llamaba Ana, y la otra, Penina. Ésta tenía hijos, pero Ana no tenía ninguno. 3 Cada año Elcaná salía de su pueblo para adorar al SEÑOR Todopoderoso y ofrecerle sacrificios en Siló, donde Ofni y Finés, los dos hijos de Elí, oficiaban como sacerdotes del SEÑOR. 4 Cuando llegaba el día de ofrecer su sacrificio, Elcaná solía darles a Penina y a todos sus hijos e hijas la porción que les correspondía. 5 Pero a Ana le daba una porción especial, pues la amaba a pesar de que el SEÑOR la había hecho estéril. 6 Penina, su rival, solía atormentarla para que se enojara, ya que el SEÑOR la había hecho estéril. 7 Cada año, cuando iban a la casa del SEÑOR, sucedía lo mismo: Penina la atormentaba, hasta que Ana se ponía a llorar y ni comer quería. 8 Entonces Elcaná, su esposo, le decía: «Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Por qué estás resentida? ¿Acaso no soy para ti mejor que diez hijos?» 9 Una vez, estando en Siló, Ana se levantó después de la comida. Y a la vista del sacerdote Elí, que estaba sentado en su silla junto a la puerta del santuario del SEÑOR, 10 con gran angustia comenzó a orar al SEÑOR y a llorar desconsoladamente. 11 Entonces hizo este voto: «SEÑOR Todopoderoso, si te dignas mirar la desdicha de esta sierva tuya y, si en vez de olvidarme, te acuerdas de mí y me concedes un hijo varón, yo te lo entregaré para toda su vida, y nunca se le cortará el cabello.» 12 Como Ana estuvo orando largo rato ante el SEÑOR, Elí se fijó en su boca. 13 Sus labios se movían pero, debido a que Ana oraba en voz baja, no se podía oír su voz. Elí pensó que estaba borracha, 14 así que le dijo: — ¿Hasta cuándo te va a durar la borrachera? ¡Deja ya el vino! 15 —No, mi señor; no he bebido ni vino ni cerveza. Soy sólo una mujer angustiada que ha venido a desahogarse delante del SEÑOR. 16 No me tome usted por una mala mujer. He pasado este tiempo orando debido a mi angustia y aflicción. 17 —Vete en paz —respondió Elí—. Que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido. 18 —Gracias. Ojalá favorezca usted siempre a esta sierva suya. Con esto, Ana se despidió y se fue a comer. Desde ese momento, su semblante cambió. 19 Al día siguiente madrugaron y, después de adorar al SEÑOR, volvieron a su casa en Ramá. Luego Elcaná se unió a su esposa Ana, y el SEÑOR se acordó de ella. 20 Ana concibió y, pasado un año, dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, pues dijo: «Al SEÑOR se lo pedí.»

 

HACER ENFASIS

  • Ana tenía todo a su favor, pero como a cualquier persona le ocurre, estaba necesitada de salir del estado de esterilidad en que se encontraba. Así hoy podemos tener muchas cosas pero estar estériles porque no vemos gente que se convierta al Señor cuando les hablamos de Cristo.
  • Siempre hay que subir al templo para suplicarle al Señor.
  • Creer que Dios manda al ministro a bendecirnos.
  • Suplicar al Señor con todo el corazón.
  • Lo más importante es que el Señor escuche nuestro clamor, aunque los hombres se burlen de nosotros porque nos entregamos a la oración.
  • No hacer caso a los que se burlan de uno. Tenemos que ser fieles en buscar al Señor.

 

MINISTRACION

  • Llamar a los niños para que presenten su petición delante del Señor.
  • Orar por cada uno para que el Señor conceda sus peticiones.
  • Alabar al Señor con gozo y certidumbre de fe, de que el concederá las peticiones.

 

MEMORIZAR

Jer 33:2  Así ha dicho Jehová,  que hizo la tierra,  Jehová que la formó para afirmarla;  Jehová es su nombre:

Jer 33:3  Clama a mí,  y yo te responderé,  y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

 

DINAMICA

Dividir a la clase en varios grupos, cada grupo debe estar formado por tres niños (máximo) proveerles una cartulina o un pliego de papel bond, marcadores, crayones etc. Y cada grupo debe escribir lo que aprendió de la lección. Dejar que el niño sea creativo. Que dibujen, pinten o peguen (collage). Al terminar leer el contenido del cartel y pegar los carteles en la pared del aula.

 

MANUALIDAD

Escribir en cuadro que sostiene el niño la petición de cada uno de los niños de la clase. Pintarlo. Creer que Dios concederá la petición del corazón. Llevarlo a casa.

 

 

 

 

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