MI CONFIANZA ESTA EN DIOS

Publicado en por HECTOR A. HUINAC CARDONA

 INTRODUCCION

Todos necesitamos tener confianza en Dios

y confianza es igual a tener fe. La Biblia dice:

015Sal 125:1  Los que confían en Jehová son como el monte de Sion,  Que no se mueve,  sino que permanece para siempre. Cuando confiamos en Dios también podemos sanar de enfermedades que parecen incurables. La siguiente historia nos narra la experiencia de un hombre ciego llamado Bartimeo que tuvo confianza en Dios y sanó.

 

  1. HISTORIA BIBLICA

 Jesús y el ciego Bartimeo

 

Mr 10:46 Jesús y sus discípulos pasaron por la ciudad de Jericó, y al salir de allí

mucha  gente los siguió. Junto al camino estaba sentado un ciego pidiendo limosna. Se llamaba Bartimeo.

Mr 10:47 Cuando oyó que Jesús de Nazaret estaba pasando por allí, empezó a

gritar: --Jesús, tú que eres el Mesías, ¡ten compasión de mí y ayúdame!

Mr 10:48 La gente comenzó a reprender al ciego para que se callara, pero él gritaba

con más fuerza todavía: --Señor, tú que eres el Mesías, ¡ten compasión de mí y ayúdame!

Mr 10:49 Entonces Jesús se detuvo y dijo:

--Llámenlo.

Llamaron al ciego diciéndole: --¡No tengas miedo! Ven, que él te llama.

Mr 10:50 El ciego tiró su manto, y de un salto se puso de pie y se acercó a Jesús.

Mr 10:51 Jesús le dijo:

--¿Qué quieres que haga por ti?

El ciego respondió: --Maestro, haz que pueda yo ver de nuevo.

Mr 10:52 Jesús le dijo:

--Puedes irte; estás sano porque confiaste en Dios.

En ese momento, el ciego pudo ver de nuevo, y siguió a Jesús por el camino.

 

 

  1. OBSERVACIONES NECESARIAS

Hacer énfasis en lo siguiente:

  • El ciego no miraba a Jesús pero tenía fe de que el Señor lo escucharía.
  • Bartimeo a pesar de la oposición siempre confió en Dios por eso no dejo de invocarlo (gritar): ¡--Señor, tú que eres el Mesías, ¡ten compasión de mí y ayúdame!
  • No importa en el lugar donde estemos, como Bartimeo que estaba junto al camino; el Señor también está allí debemos aprovechar el momento para buscarlo con toda nuestro corazón para obtener la sanidad.
  • Después de recibir la sanidad siempre debemos seguir al Señor.
  • Orar por los niños que están enfermos.
  • Preguntar sobre que familiares están enfermos en casa para orar por ellos.
  • Moverlos a tener fe, y cantar coros que los lleve a ministrar fe por ejemplo:

 

HAY PODER EN JESUS

 

Hay poder en Jesús//

Hay poder en su nombre

Hay virtud en su diestra//

 

Hay maravillas en su nombre///

El divino Jesús//

 

Nos conduce a la vida

A la vida eterna

Que nos da por su gracia

El divino Jesús//

 

La, la, la, la, la, la, la, la…

 

 

  1. DEL MATERIAL DIDACTICO

El maestro debe desarrollar los dones y la gracia que le dio el Señor para enseñar. El material didáctico lo inspirará el Espíritu Santo.  Si nos dejamos guiar por Dios sabremos cuando utilizar el material, y cuando no utilizar el material que se ha preparado.

  1. DE LA MANUALIDAD

Ante todas las cosas hay que recordar que se ha dado un culto al Señor juntamente con los niños. La manualidad es una opción nada más, porque la iglesia no es un taller de manualidades para ellos. Si se desea enseñar  asuntos de motricidad, se debe organizar un taller fuera del horario de culto al Señor.

 

  • Usar lo que  se considere necesario para pintar la gráfica que se le proporciona al niño.
  • Dar el dibujo que corresponde al niño, y el dibujo que corresponde a la niña.
  • El maestro también puede utilizar como base este dibujo para hacer un collage o hacer que el niño agregue más figuras.
  • Dejar que el niño utilice su creatividad, el maestro solo debe proporcionar los materiales necesarios y estimular al niño a hacer su tarea con gozo.
  • No comparar los trabajos hechos.
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